martes, 13 de diciembre de 2011

PRINCIPIOS INSPIRADORES DEL ARTE DE TRINCHAR

En casi todas las civilizaciones  el origen de la cocina equivale a mentar un lugar religioso. El altar, en purismo etimológico, constituye la ponderación en el ofrecimiento de sacrificios de origen divino, y en torno a ello se han elaborado a través de los siglos heterogéneas formulas gastronómicas y rituales propios de cada creencia, en función del panorama histórico,  de las consecuencias sociopolíticas, y de las diversas vías  de introducción históricas y geográficas.
Cuando los cruzados regresaron de sus campañas trajeron a España los primeros Naranjos y Limoneros, y en los tratos de Ibn-Racima y Abu Sakarya agricultor del sur de España se citan la utilización de formulas y recetas mistéricas realizadas a bases de mezclas de semillas sometidas a periodos de incubación, que posteriormente sembradas fueron los precursores de las técnicas del injerto y alimentos transgénicos.
Nuestra gastronomía  denota pues una forma de costumbres y conductas comprensivas de las tres culturas que durante siglos convivieron, marcadas evidentemente por sus respectivas tendencias religiosas.
Con el descubrimiento de América la cocina  occidental conoció una nueva y amplia gama de ingredientes que fueron añadidos a nuestra cocina, como por ejemplo el maíz, la patata, el pavo, el bonito, el cacao, la calabaza, que hicieron posible nuevas especialidades.
Recodemos brevemente el festín del Voto del Faisán hacia 1454 respondiendo a una antigua costumbre caballeresca, cuando se comprometían a una arriesgada y heroica campaña o trabajos arriesgados, se solía prestar juramento sobre un ave reputada como noble, En el transcurso del festín el ave (faisán, pavo real, cisne, garza…) era  servida con pellejo y plumas, desarrollando el arte de revestir la aves, pelar y trinchar.
Por lo general una dama de calidad depositaba la pieza ante uno de los caballeros, y este a su vez la ofrecía a otro a quien juzgase mas digno y así sucesivamente hasta llegar al  que se rendía  homenaje o comensal mas supremamente homenajeado a quien tocaba pronunciar el voto y trinchar la vianda en tantos pedazos como comensales sentados a  la mesa.
Tal fue la fama adquirida en las normas de la mesa que el trinchado se convirtió, en si en toda una espacialidad o arte, como se refleja en  uno de los libros más antiguos, de Rupert  de Nola, escrito originariamente en catalán: Llibre de doctrina per a ben servir  de tallar i del art de coch, traducido al castellano bajo el titulo, de Libro de guisados, majares y potajes.
                                         Disfruta de la mejor cocina maditerranea.



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